¿Donar o no donar? Esa es la cuestión

OPINIÓN

La ciencia avanza para todo el mundo, pero no todos los sectores aceptan sus logros. La donación de óvulos es un tema que genera controversia, sobre todo para ciertos grupos eclesiásticos.  No obstante, la moral y la ética se muestran mucho más flexibles y abiertas.

NO a la donación de óvulos: La donación no es cosa de D(i)os

Francisco Pernas de Dios, sacerdote de la Parroquia As Caldas (Ourense) y coordinador de la Asociación Católica del mismo barrio se opone a la donación de óvulos ya que “la persona es un fin en sí misma, y por tanto, no puede ser utilizada como medio e instrumento para un fin. No hay que olvidar que el fin no justifica los medios”. Además, otro motivo que reconfirma su resistencia a la donación de ovocitos es el hecho de que la vida, para la Iglesia, ha de ser un don de Dios que se origina a partir del amor de los padres. No obstante, el parroco ourensano, no es opositor de los avances científicos, pues considera que la ciencia y la técnica deben estar al servicio de la vida en todas sus etapas ” sin prolongarla indebidamente (ensañamiento terapeútico), ni acortarla innecesariamente (ortonasia). La ciencia y la medicina deben estar siempre al servicio de la vida y respetar la sagrada dignidad de la persona humana”, declara el coordinador de la asociación católica ourensana. Por último, Francisco Pernas señala que ” aquel método que utilice a la persona como instrumento, poniendo en peligro su salud, de alguna manera, (sea provocando alteraciones hormonales o cualesquiera otras que puedan dañar su salud) por muy bueno que sea el fin pretendido, este no justifica los medios”.

SÍ a la donación: Donación sí, comercialización no

Luis Modesto García Soto, profesor de Lógica y Filosofía moral de la Universidad de Santiago de Compostela y decano de la facultad de Filosofía, se decanta a favor de la donación de óvulos siempre y cuando no derive en comercialización. “El hecho de compensar económicamente a las donantes -declara el profesor gallego-es lógico. Estoy totalmente de acuerdo con que exista, debido a las molestias que ocasiona. Ahora bien, esto no debe derivar en un negocio, tanto para las donantes como para las clínicas. No debemos olvidarnos de que se trata de una donación, no de una venta de óvulos”.

A su vez, el profesor García Soto, considera que sería necesaria una legislación más efectiva y un control más exhaustivo de los procesos de donación ovular, pues de no ser así ” las clínicas pueden hacer y deshacer a su antojo y, por tanto, aprovecharse y hacer negocio”. Por consiguiente, según el catedrático de Filosofía la legislación es ineficaz y un poco cómplice de los abusos e intereses lucrativos de las clínicas de reproducción asistida. “Y esto es precisamente lo que se debe evitar; no convertir en un negocio algo que debe surgir de la solidaridad y de la caridad”, concluye el decano de la Facultad de Filosofía.

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